Aprovechamiento del calor residual del Metro: una experiencia real

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Calor residual del Metro

En la capital de Rumanía, Bucarest se está desarrollando un demostrativo para el aprovechamiento del calor residual del Metro de la ciudad. Hace unos días tuvimos la oportunidad de conocer de cerca esta iniciativa enmarcada en ReUseHeat, un proyecto europeo nacido en 2017 con el objetivo de crear “sistemas amables, modulares y replicables que permitan la recuperación y reutilización del exceso de calor disponible en el ámbito urbano”.

 

La ciudad de Madrid acogió el 12 de abril un taller al que fuimos invitados junto a algunos de nuestros socios (Gas Natural y Eneres), IDAE y Danfoss España para conocer el proyecto completo y la iniciativa particular que se está desarrollando en el Hospital de La Paz por parte de Gas Natural Fenosa.

 

Aprovechamiento del calor residual del Metro en Bucarest

 

De los cuatro proyectos demostrativos actualmente en marcha, nos fijamos hoy en el de Bucarest. En esta ciudad de 1,9 millones de habitantes existe una red de Metro de algo más de 71 kilómetros de vías dobles por las que discurren 4 líneas con parada en 53 estaciones.

 

El objetivo de este proyecto es desarrollar una red de calefacción innovadora que permita recuperar el calor residual que se produce en el sistema de transporte.

¿Cómo? Parte del calor que se produce en el suburbano proviene del sistema de frenada de los trenes en funcionamiento y también de los sistemas de ventilación de los propios convoyes. Y el resto lo expulsan los equipos de la estación y los propios pasajeros. Una parte mínima de ese calor es absorbido por las paredes del túnel pero el resto permanece en el entorno.

 

El proyecto consiste en recuperar esa energía residual y a través de bombas de calor elevar su temperatura de manera que pueda ser utilizada para alimentar la red de calefacción urbana.

 

Calor residual del Metro

Esquema del proyecto (Fuente: ReUseHeat)

En los momentos en que el Metro está inactivo, la temperatura en el sistema de bomba de calor disminuirá. Para resolver el funcionamiento en esos períodos, se implementará un sistema de almacenamiento que garantice un óptimo rendimiento.

 

Potencial de aprovechamiento

En la Unión Europea existen 50 ciudades medianas y grandes operadas por un sistema de Metro. Entre todas ellas, suman 2.800 kilómetros de túneles. Al día los suburbanos de estas ciudades trasladan más de 31 millones de pasajeros.

 

Si se aprovechara el calor residual producido en las redes de transporte subterráneas, se estima que se podrían recuperar de 6.7-11.2 TWh de energía al año lo que contribuiría a un mayor confort de los pasajeros y un ahorro en términos económicos y ambientales muy importantes para los usuarios finales.

Fuente: ReUseHeat