Bitcoin y eficiencia energética

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Bitcoin y eficiencia energética

Bitcoin y eficiencia energética, un raro aunque fundamental binomio para el futuro de la criptomoneda y de la sostenibilidad del planeta. ¿Por qué? Porque crear cada nuevo bitcoin requiere de mucha energía eléctrica.

Toda la red de computadoras conectadas a la red de bitcoin consume tanta energía al día como algunos países de tamaño mediano. La presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, ya ha advertido que crear bitcoins ya consume tanta energía como Argentina. Otras estimaciones la comparan con el consumo de Dinamarca u Holanda.

El funcionamiento de la moneda virtual implica una verificación continua de las operaciones que se realizan entre diferentes ordenadores. La comunidad de desarrolladores (mineros, como se les denomina en el argot) debe comprobar que las operaciones son reales, creíbles y que no hay ningún tipo de engaño. A medida que crece la demanda de bitcoins a nivel mundial, las operaciones de creación y verificación se multiplican.

A la hora de minar bitcoins el factor principal es la capacidad de procesamiento del ordenador: cuanto mayor sea, más fácilmente será capaz de minar nuevas monedas virtuales. Eso nos plantea un mundo abarrotado de máquinas trabajando día y noche sin parar, reunidas en las llamadas “granjas de minado”, y generando un altísimo consumo de electricidad que no pare de crecer.

Según explica el New York Times en un reciente artículo:

Todas las computadoras que intentan minar las monedas están en una carrera informática, en la cual intentan encontrar una respuesta particular relativamente aleatoria a un algoritmo matemático. Sin embargo, el algoritmo es tan complicado que la única forma de encontrar la respuesta anhelada es hacer muchas suposiciones diferentes. Mientras más suposiciones haga una computadora, mejores son las oportunidades de ganar. No obstante, cada vez que las computadoras intentan nuevas suposiciones, utilizan capacidad de procesamiento y electricidad.

Las carreras para minar tienen como propósito ser difíciles para que nadie pueda dominar la contabilidad y amañar los registros. En el trabajo de 2008 que describió por primera vez a bitcoin, el misterioso creador de la moneda virtual, Satoshi Nakamoto, escribió que el sistema estaba diseñado para frustrar a un “atacante codicioso” que quisiera alterar los registros y “estafar a la gente robando los pagos que ya hizo esta persona”. Gracias a las reglas del minado y de la contabilidad, el atacante “debe encontrar más rentable acatar las reglas”.

Bitcoin y eficiencia energética: ¿y en adelante, qué?

La energía necesaria para la creación de bitcoins aumenta una media del 25% al mes, según los datos manejados por el Foro Económico Mundial. Si damos como buena esta estimación, la creación de bitcoins podría requerir toda la energía que se consuma a nivel mundial en 2020. El número actual de bitcoins en circulación se estima que asciende a 16.700 millones, y va a continuar creciendo hasta alcanzar los 21.000 millones: el total establecido en las reglas de la misma criptomoneda.

China ha sido durante mucho tiempo un bastión del bitcoin gracias a su energía barata y abundante. Algunos de los grupos mineros más importantes del mundo operan grandes granjas en China. El gigante asiático, no obstante, ha amenazado con cortar el suministro de energía barata a los mineros ubicados cerca de las plantas de energía hidroeléctrica en el país. Según Bloomberg, el Banco Popular de China podría obligar a los reguladores locales a monitorizar e incluso restringir el uso de energía por parte de los mineros.