El edificio de Las Cuadrigas, próximo proyecto emblemático

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220622 Edificio de Las Cuádrigas

El edificio de Las Cuadrigas, situado en el número 16 de la calle de Alcalá y que actualmente es sede la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura, se ha convertido en el próximo proyecto emblemático para el Aula Universitaria Madrid Subterra. El trabajo del Aula, ya comenzado, tratará de determinar el potencial energético de la estación de metro de Sevilla y cómo lograr su aprovechamiento en forma de ahorro de calefacción y agua caliente sanitaria en el cercano edificio de Las Cuadrigas.

El pasado 14 de junio una amplia representación de Madrid Subterra y el Aula Madrid Subterra acudió a visitar la sede de la Consejería de Medioambiente de la Comunidad de Madrid y la estación de metro de Sevilla, con el objetivo de conocer mejor el terreno en el que se va a llevar a cabo el proyecto.

Por parte del Aula Madrid Subterra, conveniada con la Universidad Politécnica de Madrid, estuvieron presentes la alumna Marina Tadeo (Grado de Ingeniería en Tecnologías Industriales) becada para este proyecto, junto con los dos profesores que co-tutelan su trabajo, Javier Muñoz Antón (director de los trabajos del Aula) y Susana Sánchez Orgaz (profesora de Termodinámica). Junto a ellos, acudieron un alumno de Doctorado, Ángel Martínez, y otros tres alumnos interesados en eventuales becas del Aula, Víctor Soria Alcaide (Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales), Lucía García (Máster en Ingeniería de la Energía) y Lara Fernández (Máster en Ingeniería de la Energía). La representación de la UPM se completó con cuatro profesores que querían conocer el proyecto: Manuel Cotelo, Luis González y Andrés Sebastián, del Departamento de Ingeniería Energética, e Ismael Díaz, del Departamento de Ingeniería Química.

Edificio de Las Cuádrigas

Todos ellos supieron de primera mano del interés de la Comunidad de Madrid en analizar el aprovechamiento del calor generado en la estación de Metro de Sevilla para utilizarlo en algún edificio cercano, como es el de Alcalá, 16. Escucharon también los detalles acerca de que en la estación de metro de Sevilla se generan importantes cantidades de calor, fruto de las operaciones propias de Metro de Madrid (tracción y frenado de máquinas, instalaciones auxiliares, tránsito de personas).

Estación de metro Sevilla

El proyecto del Aula Madrid Subterra tiene como objetivo estudiar la viabilidad técnico-económica de aprovechar este calor para la climatización y generación de agua caliente sanitaria (ACS), buscando que el resultado del estudio sea una comparación de la actual solución energética del edificio versus una solución en que se incluyera el aporte energético procedente de la infraestructura del metro, con los ahorros en kWh (o su traducción a euros) y en emisiones de CO2 conseguidos. Este proyecto emblemático, por solicitud de la Comunidad de Madrid, sustituye al inicialmente planteado en la Real Casa de Correos para usar el exceso de la calor de la estación de metro de Sol.

El edificio de Las Cuadrigas

Para conocer más y mejor la historia del histórico edificio, acudimos a un intesante artículo publicado por Madrid Diario:

En 1923, abría sus puertas el emblemático edificio que albergó la sede del Banco Bilbao Vizcaya. Situado en el número 16 de la calle Alcalá de Madrid y a escasos metros de la Puerta del Sol, este referente arquitectónico de la capital, conocido como “el edificio de Las Cuadrigas”, y nombrado Bien de Interés Cultural y Patrimonio histórico de España, fue proyectado en 1919 por el arquitecto bilbaíno Ricardo Bastida.

A principios del siglo XX Madrid experimentó un importante desarrollo económico al albergar, en la capital, la sede de los principales bancos comerciales españoles. El Banco Español del Río de la Plata, el Banco Español de Crédito o el banco francés Credit Lyonnais fueron algunos de las entidades financieras que establecieron su sede en torno a la calle Alcalá y lo que hizo que, en 1917 el Banco de Bilbao adquiriera los terrenos en la capital para la construcción de su futura sede.

El terreno, caracterizado por tener una planta irregular, albergó, anteriormente, una hospedería y diversos locales comerciales. Posteriormente, en 1845 se inauguró allí el conocido café Suizo, reconocido por sus tertulias y el Salón Japonés, donde en 1902 debutó la cupletista Consuelo Bello, conocida, popularmente, como La Fornarina.

Con un coste de cuatro millones de pesetas, 24.000 euros, lo primero que tuvo que hacer el arquitecto fue modificar la alineación de la fachada principal para hacerla curva y levantar un edificio de seis plantas dividido por ocho grandes columnas de tres pisos de altura. Para la decoración del edificio, el arquitecto solo contó con artistas bilbaínos.

La fachada principal está coronada por dos torreones de cinco metros de altura, aproximadamente. En ellos se colocaron, en 1922, unas esculturas de bronce del escultor bilbaíno Higinio Basterra que representaban una cuádriga. Los soldados que las dirigen están más elevados de su posición natural. Con ello, Basterra quería que los peatones que paseaban por la zona los contemplaran por completo. Además, de esta forma se ofrecía una imagen aún más potente de la que hubieran tenido al mantenerlos en su posición normal.