Isla de Color en Madrid

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Isla de color Madrid

Isla de Color se denomina el proyecto. El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado una apuesta integral para transformar y modernizar el espacio urbano de la ciudad a través de la renaturalización y de la interconexión de su patrimonio verde.

Las acciones de renaturalización, según ha explicado el delegado del Área de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes, actuarán como regulador térmico y frenarán el efecto isla de calor. Este efecto se concreta en un clima característico, cuyo rasgo más sobresaliente es el aumento de la temperatura urbana en relación con las áreas próximas.

‘Madrid Isla de Color’ es “una apuesta integral para transformar y modernizar el espacio urbano de la ciudad a través de la renaturalización. Ni desiertos de hormigón, ni solares degradados, ni espacios abandonados entre bloques, vamos a hacer de Madrid una isla de color a través de una revolución en el espacio público”, ha dicho Mariano Fuentes.

La isla de calor de Madrid se colorea en verde

La isla de calor urbana en Madrid se produce fundamentalmente durante la noche, cuando el calor almacenado por el asfalto y los edificios es reemitido a la atmósfera en forma de radiación de onda larga y aumenta la temperatura del aire dentro de la ciudad varios grados por encima de la temperatura registrada en las áreas no urbanas; durante el día la mayor capacidad calorífica de los materiales urbanos, así como las múltiples sombras provocadas por los edificios mantienen la ciudad más fría que los alrededores, hablándose incluso de isla de frescor.

Además, en Madrid la isla de calor es más frecuente y más intensa durante los periodos cálidos. Desde la óptica bioclimática, en la ciudad el estrés térmico se mantiene durante las 24 horas del día, lo que agudiza la sensación de disconfort y, por tanto, los efectos negativos sobre la población. 

Considerando el conjunto del área metropolitana, la intensidad media de las islas de calor en Madrid oscila entre un mínimo de 0,2ºC correspondiente a la isla superficial de los días cálidos de verano y un máximo de 1,4 de la isla fisiológica. Las diferencias entre los días cálidos y los normales de verano, apenas varían en los valores medios, pero son importantes en las intensidades máximas que se mantienen por encima de los 8ºC en las temperaturas del aire y fisiológica con diferencias superiores a 1ºC en los periodos cálidos.