Lancy-Bachet: estación termoactivada en Ginebra

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Lancy-Bachet termoactivación túnel

Lancy-Bachet es una ultramoderna estación con infraestructura subterránea que forma parte de la línea ferroviaria CEVA, que une el centro de Ginebra (Suiza) con Annemasse (Francia). Parte de la infraestructura subterránea de Lancy-Bachet, ubicada al suroeste de Ginebra, está equipada con geoestructuras energéticas (muros y losas energéticas). En total, se ha instalado una superficie total de unos 5.000 metros cuadrados de intercambiadores de calor. La termoactivación de los túneles consiste en instalar tubos en la balsa -una gruesa losa de hormigón debajo de los raíles- así como dentro de las paredes del túnel, para aprovechar el calor liberado por los trenes.

Este proyecto geotérmico, el primero de su tipo en Suiza, se inició en 2013 durante el proyecto de construcción de la estación Lancy-Bachet. La idea requirió dos condiciones básicas: un túnel aún no construido y un proyecto urbano cercano para el que producir energía y proporcionar calor y frío a los edificios. Lancy-Bachet cumplía con todas estas condiciones, ya que se promoverá un desarrollo inmobiliario frente a la estación para 2023-2025.

Incrustados en hormigón, los tubos de poliestireno fueron instalados por Servicios Industriales de Ginebra (SIG) en 2018. Se llenaron con un fluido que intercambia calor con el medio ambiente. Esta fuente se conecta a una bomba de calor para producir calor y frío, que se inyectarán en la red de calefacción urbana.

Lancy-Bachet: prueba piloto finalizada

Como parte de un futuro aprovechamiento energético más amplio, la fase de prueba se inició en una pequeña parte del túnel de 130 metros de largo en julio de 2019 y ha durado hasta junio de 2020. Se llevó a cabo durante un año para que los resultados pudieran analizarse durante un ciclo completo de temperaturas durante todos los periodos estacionales. El Laboratorio de Ingeniería Mecánica de la EPFL monitorizó la prueba, verificó el impacto del cambio de temperatura en el túnel y concluyó que el proyecto es muy seguro. La energía recuperada, del orden de 200 kWh, podría poder abastecer a una veintena de hogares durante un año.

Según explican los operadores del proyecto, en Lancy-Bachet finalmente se utilizarán diferentes fuentes de energía: el calor del hormigón y del suelo a través de la energía geotérmica, el de las paredes, el que emite la iluminación y el paso de los trenes o del aire ambiente. Esta técnica innovadora es complementaria a otras soluciones que acompañan a la transición energética en Ginebra. El cantón exige por normativa un 80% de energía limpia en los edificios nuevos.

La tecnología tecnología del proyecto es interesante paras zonas urbanas y especialmente para obras subterráneas de nueva construcción. Lausana está considerando promover este aprovechamiento energético para su nueva línea de metro M3.

En España, Madrid Subterra impulsa desde hace seis años el aprovechamiento de las energías residuales del subsuelo urbano y recientemente el emblemático proyecto de ejecución del soterramiento de la A5-Paseo de Extremadura, cuyo contrato de redacción ha adjudicado el Ayuntamiento de Madrid, ha previsto el aprovechamiento de las fuentes de energía que proporcionarán los propios túneles para contribuir al objetivo de convertirse en una infraestructura con balance energético cero.